jueves, 16 de enero de 2014

LOS GEO Y EL HELICÓPTERO RASTREARÁN MÁS ALLÁ DE PINA

La Policía baraja que el caudal del Ebro haya arrastrado el cadáver de Víctor da Silva
F.M.H., en El periódico de Aragón

La Policía mantendrá hoy todos los medios disponibles en la búsqueda de Victor da Silva. La hipótesis principal con la que trabajan, al no haber obtenido resultados en otras vías de investigación, es que sufriera un accidente y cayera al Ebro. Por ello, centran sus esfuerzos en rastrearlo. Hoy, tras haber analizado la zona entre el azud de Vadorrey y la presa de Pina de Ebro, colaborarán con los Bomberos de la DPZ a la hora de peinar la zona aguas abajo, hasta Caspe.

Los investigadores del Grupo de Homicidios barajan la posibilidad de que el fuerte caudal del río en los últimos días haya provocado que el cuerpo del joven hayasaltado la presa, y por tanto ampliarán la zona de búsqueda. Los buceadores de los Grupos Especiales Operativos (GEO) de la Policía, con base en Guadalajara, estuvieron ayer realizando inmersiones en la zona de Pina, sin obtener resultados.

Por ello, tanto los especialistas en búsqueda subacuática como el helicóptero con base en Torrejón, equipado con una cámara de alta resolución, se coordinarán para peinar el río hasta Caspe. Ayer se barajó retirar el apoyo aéreo, pero se mantendrá en Zaragoza al menos mientras trabajen los buceadores.

Ayer, el letrado contratado por la familia para seguir judicialmente la búsqueda, Carlos Vela, expuso a través de un comunicado su agradecimiento a la "impecable actividad policial", aunque advirtió asimismo que la hipótesis de que Víctor pudiera haber sufrido un accidente es una vía de investigación, pero "no se descarta ninguna otra posibilidad".

La familia espera tener alguna noticia que les libere de la "agonía interminable" de la espera, como la definió anteayer Thais, la prima de Victor da Silva. El joven lleva desaparecido desde Año Nuevo, tras celebrar un cotillón en el Espacio Ebro del Parque del Agua.

Sus amigos le vieron por última vez en el recinto, aunque la señal de su móvil indica que pasó por la zona cercana a la plaza Mozart alrededor de las 12.30 h. Todo indica que iba andando a su casa, en Vadorrey. Sus amigos organizaron el pasado fin de semana una batida por la zona del polígono de Cogullada, tras haber empapelado Zaragoza de carteles con su imagen.

Cine en la J. "Jeff y los suyos". Viernes 17 a las 18,30 h

Jeff y los suyos 

 Título original: Jeff, Who Lives at Home
 País: USA. 2011
Productora: Indian Paintbrush, Jeff Brothers Productions, Mr. Mudd
 Director: Mark Duplass, Jay Duplass
 Guión: Mark Duplass, Jay Duplass
 Música: Michael Andrews
Fotografía: Jas Shelton
Reparto: Jason Segel, Ed Helms, Judy Greer, Susan Sarandon, Rae Dawn Chong, Katie Aselton, Joe Chrest, Lance E. Nichols
Duración: 83 minutos.

Resumen: Es la historia de dos hermanos, uno de ellos (Ed Helms) está inmerso en una semi-crisis, y piensa que su mujer (Judy Greer) tiene una aventura. El otro es un adorable perdedor (Jason Segel) que todavía vive en casa de su madre (Susan Sarandon). Un día, los hermanos salen a espiar a la mujer, con todo tipo de consecuencias imprevistas.

miércoles, 15 de enero de 2014

LOS COMERCIANTES DE LA JOTA UNEN FUERZAS PARA SALVAR SUS NEGOCIOS

Varios negocios han cerrado este año en La Jota. 

La asociación de vecinos hizo un llamamiento para reunir a los vendedores y pensar una campaña de apoyo al comercio de proximidad.

P. Puebla, en Heraldo de Aragón

Cuatro parejas del barrio de La Jota hicieron una apuesta en Navidad. El reto consistía en comprobar si eran capaces de comprar todos los regalos en las tiendas del barrio sin hacer uso de los centros comerciales. Cuentan que lo consiguieron, a excepción de algún juguete concreto. Los protagonistas de esta anécdota son todos vecinos activos del barrio de La Jota que querían estudiar los beneficios y carencias de esta zona de Zaragoza para lanzar una campaña de apoyo al comercio de proximidad.

Según cuenta Juan Antonio Andrés, uno de los involucrados en la apuesta y presidente de la asociación de vecinos de La Jota, los comerciantes del barrio están "muy preocupados" por su situación. "Han ido cerrando varias tiendas y la lucha contra las grandes superficies es cada vez más complicada", concreta Juan Antonio. Por eso, una veintena de ellos se reunió este viernes en el local de la agrupación vecinal. La finalidad de aquel encuentro era fijar una estrategia y aunar fuerzas para salvar sus negocios y mantener viva la actividad comercial de La Jota. La duda está ahora en si constituir una asociación de comerciantes nueva o no, y en cómo orientar la campaña 'Compra en La Jota' -si se hace a través de descuentos, sorteos o carteles-.

Todo, a dos pasos"Queremos hacer ver que es más barato comprar en el barrio que irte fuera, aparte de que es una forma de conocer a tus vecinos. Mostrar que el comercio de toda la vida está aguantando y que están abriendo otros nuevos que hacen que el barrio siga vivo. Que hay tiendas de ropa, ferreterías, zapaterías, perfumerías, tiendas de informática y de electricidad… casi todo lo que busques lo tienes a dos pasos", insiste el vecino de La Jota.

Loli Gastón lleva cuatro años regentando la herboristería Despensín ubicada en la calle de José Oto. Preocupada, relata que ha sido testigo de cómo han ido cayendo "un montón" de negocios a su alrededor. Por eso asistió a la reunión y está dispuesta a participar en cualquier campaña de fomento de compras en el barrio. "Cuatro años después aún estoy intentando remontar así que hay que conseguir que la gente entre en las tiendas del barrio", explicaba este martes a Heraldo.es.

Primeras ideasDos pasos más allá trabaja Miguel Ángel López en su carnicería. Lleva menos de 20 días abierto así que la iniciativa le ha sorprendido recién instalado, pero asegura que "por supuesto" se unirá a los demás comerciantes.

José Miguel, de la tienda Saneamientos & iluminación ya pertenece a la Asociación del sector comercial La Jota -dentro de ECOS- y explica que unos pocos ya han empezado a moverse y que en unos días estarán en circulación unas bolsas para repartir entre los clientescon el eslogan y el dibujo de la campaña. Desde su mostrador comenta que todavía no se ha decidido ninguna otra acción, pero que lo importante por ahora es unirse, saber que hay gente dispuesta y hacer una lluvia de ideas.

martes, 14 de enero de 2014

QUÉ ESTÁ PASANDO EN BURGOS

Para entender a qué viene la durísima oposición de los vecinos del barrio burgalés de Gamonal a las obras de un simple aparcamiento, hay que remontarse mucho. Al menos un par de décadas.

Ignacio Escolar, en 'eldiario.es'

Como siempre que un conflicto estalla, las causas rara vez se pueden explicar con lo que sucedió el día anterior. Para entender qué está ocurriendo en Burgos y a qué viene la durísima oposición de los vecinos a un simple aparcamiento hay que remontarse mucho. Al menos un par de décadas, si no más.

Durante años, antes incluso de la llegada de la burbuja inmobiliaria, Burgos fue una de las ciudades con la vivienda más cara de España, sólo superada entre las capitales de provincia por Madrid, Barcelona y San Sebastián. ¿La causa? A simple vista parecía inexplicable. Burgos no es ni mucho menos una gran urbe, unos 180.000 habitantes. Su población es estable desde hace años y, comparada con otras, apenas ha recibido inmigración. No tiene tampoco ninguna barrera natural para su expansión: está en mitad de un llano, sin esos límites que en otras ciudades pone la montaña o el mar. No tuvo tampoco un desarrollo económico excepcional: ni es un Silicon Valley, ni ha vivido ningún repunte industrial. Es una ciudad conservadora donde nunca parecía pasar nada, más allá de esa aparente maldición que obliga a la mayoría de los jóvenes a escapar. Conozco bien de lo que hablo. Nací en Burgos, estudié un año allí, en el Instituto Cardenal López de Mendoza, y gran parte de mis compañeros de estudios viven hoy en Madrid, forzados a emigrar por la falta de oportunidades en la ciudad.

Sólo hay una razón que pueda explicar por qué en Burgos la vivienda se disparó: la corrupción urbanística. Durante años, un constructor y sus amigos manejaron las recalificaciones del Ayuntamiento, que controlaba la derecha. Ese constructor se llama Antonio Miguel Méndez Pozo, aunque todo el mundo le conoce como Michel Méndez Pozo. O como "el jefe". No solo se dedica al ladrillo. Es también dueño del Diario de Burgos, el periódico más leído y con más influencia en la provincia.

Con una mano, Méndez Pozo controlaba las listas de la derecha al Ayuntamiento, donde llegó a amparar una candidatura de "independientes" contra la lista de Alianza Popular. Con la otra, manejaba la política urbanística de la ciudad. Sus componendas con el Ayuntamiento llegaron a juicio a principios de los noventa. El propio José María Aznar –entonces presidente de la Junta de Castilla y León y líder regional del partido, además de amigo íntimo de Méndez Pozo– tuvo que declarar por sus estrechas relaciones con el constructor; Aznar reconoció que le pedía su "opinión", que era su asesor para temas urbanísticos. En 1992, el alcalde de Burgos, José María Peña, fue condenado por prevaricación a doce años de inhabilitación para cargo público. A Méndez Pozo le cayeron siete años y tres meses de prisión. Sin embargo, el constructor sólo cumplió nueve meses antes de salir de la cárcel en tercer grado. Más tarde, el Gobierno de José María Aznar indultó al alcalde Peña, que volvió a presentarse a las municipales y salió elegido concejal (Burgos es así).


La cárcel no fue un obstáculo en la carrera de Michel Méndez Pozo. Al contrario. Tras pasar por la trena, no sólo no se convirtió en un apestado sino que aumentó aún más su fortuna, sus relaciones y su poder. En Valladolid, se alió con el grupo PRISA para lanzar otro periódico, El Día de Valladolid. En Navarra, se asoció con la COPE. Puso en marcha la delegación autonómica castellanoleonesa para Antena 3, y también pactó con su antiguo rival, el constructor leonés José Luis Ulibarri, para montar juntos la televisión autonómica semipública –la paga la Junta– de Castilla y León.

Su grupo de comunicación, Promecal, también se expandió a Castilla-La Mancha. Allí lanzó varios periódicos que fueron muy leales al PSOE hasta que ganó el PP. De paso, aprovechó su presencia en los medios para sacar tajada con sus otros negocios: sus empresas constructoras están entre las principales deudoras de la quebrada Caja Castilla-La Mancha. Méndez Pozo también invirtió en dos de los agujeros negros más famosos de la comunidad: el ruinoso aeropuerto de Ciudad Real y el proyecto de parque temático "El Reino de Don Quijote".


Burgos fue y ha seguido siendo el bastión de Méndez Pozo. Con la ayuda del periódico, se ha impuesto antes y ahora al propio Partido Popular, en una extraña relación donde un hombre que nunca ha sido militante del partido es el auténtico poder. Los alcaldes cambian pero Méndez Pozo permanece. El Diario de Burgos un día calla y al otro se convierte en referente del periodismo de investigación, al destapar un escándalo con la factura telefónica de uno de los concejales del Ayuntamiento, casualmente uno con mala relación con el constructor. De fondo de estos navajazos, un proyecto: el del aparcamiento en el barrio obrero de Gamonal.
El Vallecas de Burgos

Para entendernos, Gamonal es el Vallecas (o el Hospitalet) de Burgos: un antiguo pueblo en las afueras de la ciudad que acabó anexionado por la capital provincial. El franquismo llevó a Gamonal el mayor polígono industrial de la ciudad y la inmigración rural convirtió el antiguo pueblo en un barrio obrero de aluvión, de inmensos bloques de pisos de ladrillo visto, donde hoy viven cerca de 70.000 personas en la zona más densamente poblada de la ciudad.

La principal avenida de Gamonal, esa calle Vitoria donde el alcalde quiere construir el aparcamiento con bulevar, es la antigua carretera N-1, que unía al antiguo pueblo con la ciudad. Por las noches, funciona un pactado sistema de aparcamiento en doble fila. Los vecinos se organizan entre ellos, según sus horarios, para dejar sus coches sin el freno de mano puesto. El barrio, tan poblado, apenas tiene aparcamientos. Cuando se construyó, los obreros no tenían coches. Hoy Gamonal, donde el paro se ha disparado, es el barrio de Burgos donde más se nota la crisis, donde viven las personas más castigadas por la situación económica.

Los vecinos se oponen al aparcamiento porque dejará la mayor vía que une el barrio con el centro de la ciudad con sólo un carril en cada dirección –ahora hay cuatro–, y porque se quedarían sin sitio donde aparcar. Los nuevos aparcamientos serán muy caros: 19.800 euros por cada plaza, que además no es en propiedad sino en alquiler por 40 años, por lo que después no se podrán vender con facilidad. Además, los vecinos no entienden que esa obra de 8 millones de euros sea la prioridad en un barrio sin apenas equipamientos –hay una guardería a punto de cerrar porque faltan unos míseros 13.000 euros– y en un Ayuntamiento cuyas cuentas están al borde de la bancarrota.

Por supuesto, detrás del aparcamiento en Gamonal hay una sombra, omnipresente en la ciudad: la de Méndez Pozo. Ha sido una de sus empresas la que ha diseñado el proyecto y es la constructora de uno de sus socios habituales con los que trabaja la que se ocupará de llevarla a cabo, si es que los vecinos no la logran parar.


El Ayuntamiento confiaba en acabar con las protestas por la vía habitual: con el apoyo de los medios amigos. En Burgos hay dos diarios, ambos conservadores. Uno es de un imputado en la Gürtel; el otro, de un condenado por corrupción. El Diario de Burgos es de Méndez Pozo y el otro periódico de la ciudad, El Correo, es de su socio en la televisión autonómica, José Luis Ulibarri, otro constructor leones, imputado por la Audiencia Nacional en la trama de Francisco Correa y el Bigotes. El Correo, para más señas, se distribuye de forma conjunta con El Mundo. Además de con Unidad Editorial, el imputado Ulibarri también ha cerrado acuerdos con el grupo Vocento –editor de ABC– y ahora está aliado con EsRadio, la emisora de Jiménez Losantos. Todos estos negocios entre los editores de Madrid y los prohombres del ladrillo castellano explican también por qué el nombre de Méndez Pozo apenas se conoce fuera de Burgos.

Sin embargo, el apoyo de los periódicos de Burgos –como ejemplo sirve este tendencioso artículo en el Diario de Burgos o esta portada de El Correo– no ha servido en esta ocasión para acallar las protestas. El Ayuntamiento ha olvidado algo fundamental: que ahora existe internet y las redes sociales, donde la información es mucho más difícil de controlar.

Gamonal no es muy distinto a otros barrios obreros españoles. Pero nadie podría imaginarse que fuese una ciudad aparentemente tan conservadora y católica como Burgos donde se viviese un estallido así. Los turistas que visitan la catedral olvidan que un tercio de sus habitantes viven muy lejos del elegante paseo del Espolón, en el olvidado Gamonal.

El PP está alarmado y ha llamado a capítulo al alcalde de la ciudad, Javier Lacalle. Su miedo es razonable. Lo que hemos visto en Burgos no es muy distinto a lo que ha pasado antes en otros disturbios como los de Londres o París. O a lo que podría pasar en otras ciudades españolas ante chispas tan aparentemente inocentes como la remodelación de una calle. Por mucho que el PP quiere mezclar esta protesta con la kale borroka, asegurando que los jóvenes violentos venían de otra ciudad –han inventado el "turismo manifestante"–, la realidad es que los detenidos son tan de allí como la morcilla o la catedral. Es lo que pasa cuando el paro juvenil se dispara y hay una última gota que desborda el vaso.

Dice Noam Chomsky que la violencia nunca surge de la nada. Tampoco en Gamonal.

lunes, 13 de enero de 2014

LA BARAJA ROTA

Javier Marías, en El País Semanal

Yo ya no sé si, entre el grueso de la población, muchos se acuerdan de cómo nos regimos, ni de por qué. Cuando se decide convivir en comunidad y en paz, se produce, tácitamente o no, lo que suele conocerse como “contrato o pacto social”. No es cuestión de remontarse aquí a Hobbes ni a Locke ni a Rousseau, menos aún a los sofistas griegos. Se trata de ver y recordar a qué hemos renunciado voluntariamente cada uno, y a cambio de qué. Los ciudadanos deponen parte de su libertad de acción individual; abjuran de la ley del más fuerte, que nos llevaría a miniguerras constantes y particulares, o incluso colectivas; se abstienen de la acumulación indiscriminada de bienes basada en el mero poder de adquirirlos y en el abuso de éste; evitan el monopolio y el oligopolio; se dotan de leyes que ponen límites a las ansias de riqueza de unos pocos que empobrecen al conjunto y ahondan las desigualdades. Se comprometen a una serie de deberes, a refrenarse, a no avasallar, a respetar a las minorías y a los más desafortunados. Se desprenden de buena parte de sus ganancias legítimas y la entregan, en forma de impuestos, al Estado, representado transitoriamente por cada Gobierno elegido (hablamos, claro está, de regímenes democráticos). Por supuesto, dejan de lado su afán de venganza y depositan en los jueces la tarea de impartir justicia, de castigar los crímenes y delitos del tipo que sean: los asesinatos y las violaciones, pero también las estafas, el latrocinio, la malversación del dinero público e incluso el despilfarro injustificado.

A cambio de todo esto, a cambio de organizarse delegando en el Estado –es decir, en el Gobierno de turno–, éste se compromete a otorgar a los ciudadanos una serie de libertades y derechos, protección y justicia. Más concretamente, en nuestros tiempos y sociedades, educación y sanidad públicas, Ejército y policía públicos, jueces imparciales e independientes del poder político, libertad de opinión, de expresión y de prensa, libertad religiosa (también para ser ateo). Nuestro Estado acuerda no ser totalitario ni despótico, no intervenir en todos los órdenes y aspectos ni regularlos todos, no inmiscuirse en la vida privada de las personas ni en sus decisiones; pero también –es un equilibrio delicado– poner barreras a la capacidad de dominación de los más ricos y fuertes, impedir que el poder efectivo se concentre en unas pocas manos, o que quien posee un imperio mediático sea también Primer Ministro, como ha sucedido durante años con Berlusconi en Italia. Son sólo unos pocos ejemplos.

Lo cierto es que nuestro actual Gobierno del PP y de Rajoy, en sólo dos años, ha hecho trizas el contrato social. Si se privatizan la sanidad y la educación (con escaso disimulo), y resulta que el dinero destinado por la población a eso no va a parar a eso, sino que ésta debe pagar dos o tres veces sus tratamientos y medicinas, así como abonar unas tasas universitarias prohibitivas; si se tiende a privatizar el Ejército y la policía, y nos van a poder detener vigilantes de empresas privadas que no obedecerán al Gobierno, sino a sus jefes; si el Estado obliga a dar a luz a una criatura con malformaciones tan graves que la condenarán a una existencia de sufrimiento y de costosísima asistencia médica permanente, pero al mismo tiempo se desentiende de esa criatura en cuanto haya nacido (la “ayuda a los dependientes” se acabó con la llegada de Rajoy y Montoro); es decir, va a “proteger” al feto pero no al niño ni al adulto en que aquél se convertirá con el tiempo; si las carreteras están abandonadas; si se suben los impuestos sin cesar, directos e indirectos, y los salarios se congelan o bajan; si los bancos rescatados con el dinero de todos niegan los créditos a las pequeñas y medianas empresas; si además la Fiscalía Anticorrupción debería cambiar de una vez su nombre y llamarse Procorrupción, y los fiscales y jueces obedecen cada día más a los gobernantes, y no hay casi corrupto ni ladrón político castigado; si se nos coarta el derecho a la protesta y la crítica y se nos multa demencialmente por ejercerlo …

Llega un momento en el que no queda razón alguna para que los ciudadanos sigamos cumpliendo nuestra parte del pacto o contrato. Si el Estado es “adelgazado” –esto es, privatizado–, ¿por qué he de pagarle un sueldo al Presidente del Gobierno, y de ahí para abajo? ¿Por qué he de obedecer a unos vigilantes privados con los que yo no he firmado acuerdo? ¿Por qué unos soldados mercenarios habrían de acatar órdenes del Rey, máximo jefe del Ejército? ¿Por qué he de pagar impuestos a quien ha incumplido su parte del trato y no me proporciona, a cambio de ellos, ni sanidad ni educación ni investigación ni cultura ni seguridad directa ni carreteras en buen estado ni justicia justa, que son el motivo por el que se los he entregado? ¿Por qué este Gobierno delega o vende sus competencias al sector privado y a la vez me pone mil trabas para crear una empresa? ¿Por qué me prohíbe cada vez más cosas, si es “liberal”, según proclama? ¿Por qué me aumenta los impuestos a voluntad, si desiste de sus obligaciones? ¿Por qué cercena mis derechos e incrementa mis deberes, si tiene como política hacer continua dejación de sus funciones? ¿Por qué pretende ser “Estado” si lo que quiere es cargárselo? Hemos llegado a un punto en el que la “desobediencia civil” (otro viejo concepto que demasiados ignoran, quizá habrá que hablar de él otro día) está justificada. Si este Gobierno ha roto el contrato social, y la baraja, los ciudadanos no tenemos por qué respetarlo, ni que intentar seguir jugando.

jueves, 9 de enero de 2014

HASTA 16 LÍNEAS DE BUSES DE ZARAGOZA MEJORARAN SU RECORRIDO Y SU FRECUENCIA

 La concejala de Servicios Públicos y Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza, Carmen Dueso, ayer antes de anunciar la reordenación. Foto: ÁNGEL DE CASTRO

La línea 23 dará servicio a la Ciudad de la Justicia y a Parque Venecia, que también tendrá 'búho'. La ampliación de la red en casi 500.000 kilómetros permitirá reincorporar a empleados despedidos

A. I. I. / F. M. H. en El Periodico de Aragón

Cinco meses ha durado la reordenación de las líneas de autobús urbano en Zaragoza que mermó de muchos servicios y ocasionó una fuerte crisis tras reducirse el número de kilómetros de servicio y conllevó que la empresa despidiera a decenas de conductores. Tras meses de negociación, la concejala de Servicios Públicos del ayuntamiento de la capital aragonesa anunció ayer la ampliación del servicio que afectará a 16 líneas de autobús. Todas ellas verán mejorada su frecuencia y se ampliará su recorrido, ya que harán al año 400.000 kilómetros más.

Las principales novedades de los servicios, acordados por el equipo de Gobierno junto a CHA e IU y la Federación de Barrios y la Unión Vecinal Cesaraugusta, radican en que algunas zonas de amplia demanda de uso que habían quedado desatendidas se verán ahora cubiertas. Es el caso de la Ciudad de la Justicia y Parque Venecia, dos áreas que estarán unidas gracias a la ampliación de la línea 23. El servicio hasta la Ciudad de la Justicia se realizará desde las 6.45 horas hasta las 16.00. Es decir, durante el periodo de la jornada laboral. También amplía su frecuencia la 59, que se prolongará hasta las nuevas viviendas de Arcosur y la 40, que volverá a llegar a la plaza de Aragón.

LOS CIRCULARES Según anunció la responsable de Servicios Públicos y Movilidad del consistorio, Carmen Dueso, está previsto que la implantación de estos servicios sea una realidad a mitad de este mes, una vez que se hayan introducido los cambios técnicos necesarios. La intención es que esta ampliación llegue al medio millón de kilómetros con el refuerzo de las líneas circulares C1 y C2 y, si fuera posible técnicamente, la línea 36. Asimismo, el búho llegará también a los barrios de nueva creación, como Arcosur y Parque Venecia.

Según Dueso, el acuerdo también servirá para facilitar la reincorporación a la empresa AUZSA de los trabajadores de TUZSA que habían sido despedidos de manera forzosa y que han solicitado su regreso, aunque está por ver el número de estas reincorporaciones. Además, hay diez vehículos nuevos, de 1,5 metros más cortos que los habituales, que darán servicio en líneas con poca ocupación. En concreto en las líneas 54, 55 y 57, con dos, y uno en las 56, 58, 59 y 43.

La concejala de CHA, Leticia Crespo, afirmó que se han incluido la mayoría de las demandas recogidas por CHA y que se volcaban en prestar servicio a Arcosur, Parque Venecia y Santa Isabel. Para el concejal de IU Raúl Ariza ahora hay que ampliar las bonificaciones para parados de larga duración y licitar el estudio de la línea 2 del tranvía.

miércoles, 8 de enero de 2014

EL VALOR DE LOS ANILLOS O LO QUE COBRAN LOS AYUNTAMIENTOS POR LAS BODAS

Fermín Cabanillas, en 'eldiario.es'

Igual que un vado, un impuesto de circulación o una fotocopia. La libertad que tienen los ayuntamientos para imponer sus propios impuestos se traduce incluso en las bodas civiles. Casarse en el Ayuntamiento implica pasar por caja en la mayoría de los casos, además de adaptarse a unas medidas que, como en el caso de Almonte, impide que los novios se duerman en los laureles, porque el cronómetro para la utilización de las instalaciones municipales se para a los 60 minutos.

La costa occidental de Huelva, como lugar con los municipios más importantes de la provincia, es también el más diverso, y sus principales pueblos -Cartaya, Lepe, Isla Cristina y Ayamonte- concentran más de 100.000 habitantes. Toda una tentación para ponerles los anillos por lo civil como alternativa al cura.

Cartaya se lleva la palma por arriba. El equipo de gobierno (ICAR-PP-PA) instauró una tasa a su llegada a la alcaldía en 2011 de 250 euros, con el condicionante de que tiene que ser en día festivo, sábado o domingo, de 8:00 a 22:00 horas.

De los que cobran, Isla Cristina cuenta con una especie de tarifa plana, y no distingue de horas, días o estaciones del año, y tiene un coste de 100 euros. En este municipio, gobernado por el PSOE en coalición con el PA, esta cantidad puede recortarse hasta la mitad en el caso de que los dos contrayentes acrediten estar en situación de desempleo.

Para original, el caso de Lepe, que premia en sus bodas civiles el hecho de que los novios sean leperos empadronados oficialmente. Así, casarse, por ejemplo, en sus playas siendo sevillano o cordobesa tiene un coste de 240 euros. Pero estar inscrito en el padrón junto al resto de los 27.700 habitantes del pueblo lo reduce a 90 euros. No obstante, la boda se contrata con el calendario en la mano, y de él solo se puede tachar la tarde del viernes o la mañana del sábado. La ordenanza, por cierto, destaca que no hay exenciones de ningún tipo.

En todos los casos, por cierto, el dinero hay que pagarlo por adelantado. Los ayuntamientos parece que se quieren guardar las espaldas de posibles arrepentimientos de última hora, porque pagar por delante es un sí o sí en todos los consistorios.

En el caso de Ayamonte (PSOE), la tasa por boda cae hasta los cero euros si los contrayentes deciden casarse de lunes a viernes en horario de trabajo. La tasa sube a los 125 si se elige un sábado, domingo o festivo, o se tiene el capricho de casarse entre los funcionarios cualquier día del año en horario laboral.

De todas formas, tomando algunos ejemplos se aprecia que algunos ayuntamientos prefieren fomentar el amor civil por encima de su coste. En esos dos casos están Valverde del Camino (PP) y Rociana. Los dos no cobran absolutamente nada por el enlace, e incluso en el caso de Valverde enfatizan: "si hace falta, ponemos las sillas para los invitados y adecentamos el salón de plenos".

Curiosidad o no, las tasas por el pago de las bodas son otras más de los impuestos locales, que van directos al bolsillo de los vecinos, y en muchos consistorios la originalidad es extrema para tener cubiertos todos los extremos.

Bella Verano, teniente de alcalde de Economía del Ayuntamiento de Lepe, destaca el impuesto por tener perros considerados peligrosos, mientras que en ese mismo municipio, Izquierda Unida denuncia la notificación enviada por el Ayuntamiento a los vecinos para el pago obligatorio por el uso privativo del dominio público para la entrada y salida de vehículos. Es decir, poner los vados ahora es obligatorio.

Valverde del Camino, por cierto, quiere dar ejemplo no solo con las bodas, sino que es de los pocos ayuntamientos donde este año se ha aprobado una bajada de impuestos. Los valverdeños han visto este año como se aprobaba una nueva bajada del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), la congelación del resto de tributos y una subida en algunas tasas no superior al 0,30 por ciento. La alcaldesa, Loles López, calcula, curiosamente, que esta baja le va a permitir ahorrar el año que viene más de 570.000 euros en comparación con otros municipios de la provincia con los mismos servicios e idéntica población.

Pero ¿a que se debe este libre albedrío con los impuestos locales? Daniel Toscano, graduado en derecho consultado por eldiario.es/andalucia recuerda que "en la actualidad, los ayuntamientos pueden establecer una tasa por la celebración de bodas civiles, interpretando en este sentido la Ley Reguladora de las Haciendas Locales. Sin embargo, no hay habilitación expresa por ley hasta el 22 de julio de 2014, fecha en que entrará en vigor una modificación de dicha ley, incluyendo el siguiente párrafo: "Los Ayuntamientos podrán establecer una tasa por la instrucción y tramitación de los expedientes matrimoniales en forma civil y por la celebración de los mismos".

De momento, cada consistorio le puede poner precio a sus anillos de boda. Pero ojo: a la hora de contraer un enlace civil, si lo hace fuera del término municipal del ayuntamiento al que corresponda el concejal o de un edificio municipal, tenga en cuenta que cuente con un permiso concreto. En caso contrario, la boda podría ser inválida.